
GABRIEL
FLORES GARCIA
(1930 - 1993)
Pintor, dibujante y muralista, nacido en Arenal, Jalisco (otra
fuente dice que en Guadalajara) en 1930. Se inició en
las artes desde pequeño, a los 17 años ingresa
al taller del maestro José Vizcarra y posteriormente
estudia con los pintores Rubén Mora Gálvez, Mario
Alfonso Medina y Jorge Martínez. De 1948 a 1950 se inscribe
en la Escuela de Bellas Artes de Jalisco que se ubica en el
Museo del Estado, allí junto con Guillermo Chávez
Vega e Ignacio Martínez forma el Frente Neo-Realista
de Jalisco, en contra del abstraccionismo. Su "manifiesto"
constó de diecisiete puntos, y se volcó en exposiciones
al aire libre, conferencias y discusiones en torno a la función
social de la pintura.

Don
Miguel de Cervantes (fragmento)
Tríptico mural al acrílico - 43 metros cuadrados
En la Galería de la Biblioteca Benjamín Franklin
realiza en 1951 su primera exposición, exhibiendo cristos
y otros temas, por lo que fue elogiado como gran dibujante.
Radica después en la ciudad de México, (1952-56)
donde conoció y colaboró con Siqueiros y con el
maestro O'Gorman, realizando murales. Ocasionalmente realizó
obras de caballete. A los 25 años de edad se inició
en Guadalajara como muralista con El maíz en la colonia.
En 1956 pinta en Lagos de Moreno el mural de cerámica
La novela revolucionaria de Mariano Azuela. En 1958 Agustín
Yáñez lo selecciona para realizar murales en la
Biblioteca del Estado: La primera imprenta de Jalisco y en la
gran cúpula de la Casa de la Cultura de Guadalajara:
El parnaso de Jalisco. Más tarde en 1960, pinta en el
Teatro Experimental Los orígenes del teatro en México.
En 1962 una alegoría de la guerra y la paz en el Banco
de Zamora, en 1965 los cinco paneles para el cubo de la escalera
monumental del Palacio del Ayuntamiento tapatío; y Las
ciencias y la filosofía, en el Auditorio "Salvador
Allende" de la Universidad de Guadalajara (1966).
Su carrera encontrará su punto más alto con el
mural pintado en el Castillo de Chapultepec a principios de
1970, con el tema del sacrificio heroico de los Niños
Héroes. Pintó también para la Rectoría
de la Universidad de Guadalajara el Fracaso de la civilización,
y para el edificio administrativo de Liceo y Juan Álvarez
de la misma casa de estudios, Nuestra civilización; además
una Bacanal para la Casa Zauza, en Tequila. En 1982 pinto en
las instalaciones del DIF (desarrollo Integral de la Familia)
una fantasía infantil, y el martes 29 de junio de 1993
se develó un gran mural en el "repartidor"
del antiguo Hospital Civil de Guadalajara. Otro de sus murales
se encuentra En la Procuraduría General de la República
con el tema La justicia.
Dentro
de sus exposiciones están: La presentada en 1951 en la
Biblioteca Benjamín Franklin de Guadalajara; En la Galería
del Teatro Degollado (1955); En la Galería del Centro
Cultural de la Universidad de Guadalajara (1984); En la Galería
Municipal Torres Bodet, Guadalajara, (1980-81-82-85); En Galería
de Arte Moderno, Guadalajara, (1989); En 1989 en el Museo Regional
de Guadalajara, exposición retrospectiva con 200 obras.
En su producción de Caballete, predominan Cristos, Quijotes
y los temas como el de Juan Escutia envuelto en la bandera.
Su admiración por el Quijote la expresó también
de la siguiente manera: "Amo al Quijote hasta por sus fracasos.
Lo amo en su idealismo por que él puede salvar a la raza
humana. Siento que, el Quijote está emparentado con Cristo
y con el Che Guevara. No ambiciono mucho; tengo lo que a mí
me gusta, sobre todo mi libertad " (1986).
Los reconocimientos no se hacen esperar y en 1950 recibe el
primer premio Escuela de Artes y Letras de la Universidad de
Guadalajara. En el año de 1984 recibe del Gobierno de
Jalisco, la medalla de las Artes Plásticas. Es honrado
una vez más al entregársele la medalla Cuitzmala
en 1988. Siete años más tarde, la Cámara
de Comercio de Guadalajara le otorga un reconocimiento por la
importante labor realizada dentro de la plástica en el
Estado de Jalisco. Murió en Guadalajara en 1993. Junto
con Guillermo Chávez Vega, Torre Blanca, Enrique Rico,
Hector Navarro, Ignacio Aldapa, Miguel Aldana, entre otros,
distinguidos artistas formó una generación de
destacados jaliscienses.