Leonardo
Ceballos, nacido en
, México. Hijo de Bertha Mercado, madre soltera, una
persona y una situación que a moldeado los siguientes
años de su vida. Una pasión por dibujar lo llevo
a ser descubierto de su técnica muy única por
un observador de arte. La verdad, según cuenta, fué
que su técnica era tomar trozos y piezas de esos a los
cuales el admiraba, formando así los bloques del cimiento
de lo que sería su voz única. La historia de inmigrantes
Latino Americanos no es única, pero en las manos de el
talentoso Leonardo, esta historia es presentada en una nueva
luz.
Para
un artista, inspiración llega de una gran variedad de
lugares y esto no es diferente con Leonardo. Primero y mas importante
tiene una influencia de su madre especificamente y de la mujer
en general, en un contexto heroico y materno a la vez. Una imagen
de mujeres típicamente plasmadas “más grandes
que la vida misma” es un tema muy recurrido en sus pinturas.
Leonardo tiene una necesidad de hablar a travez de sus manos
vocabulario que el encuentra mucho mas eficiente que palabras,
ya sea por medio de su arte, a travez de gráfico o en
la creación de mascaras hechas a mano, su vida pertenece
a una abierta infinidad de proyectos.
Aun que sus trabajos son de una naturaleza muy personal, estos
son completados unicamente cuando son vistos a travez de los
ojos del observador. Con elementos que reflejan tradiciones
Latinoamericanas su trabajo es una expresión de talento
que emerge de una combinación de orgullo de sus raíces
mexicanas y aun así completamente enlazado con el sueño
Americano. Las durezas, rechazos y soledades que el ha sentido
en sus jornadas, son elementos que dan paso a esperanza, triunfo
y una renovada pasión por lo que depara el futuro. El
camino que el ha tomado ha sido lleno de rutas y desvios, pero
cada obstaculo en su camino ha tenido su unico destino e inspiracion.
De una manera similar su trabajo refleja las emociones, imaginación
y madures de su vida, una vida basada en la busqueda de la esencia
de expresar experiencias y observaciones.
Por:
Daniel Tyree - Traducción: Cristina Tyree